Hay dos versiones del Golf con motor 1.4 TSI de gasolina, una de 140 CV y otra de 170 CV. En los dos casos se distinguen entre los modelos de su potencia por buenas prestaciones, por un consumo bajo y por un nivel de comodidad grande (por confort y ruido). La estabilidad es buena, pero no tanto como en el Golf GTI. Como ocurre con el resto de la gama Golf, no tienen un precio bajo.
Teniendo en cuenta a la vez su capacidad de aceleración y su consumo, son unos de los coches más satisfactorios que hay, comparados con los de su tamaño de gasolina.
No gastan tan poco como un Diesel, pero tampoco mucho más. Sí son más veloces que un Diesel de potencia similar: la aceleración máxima que da el TSI de 140 CV es superior a la de de un TDI de 140 CV y está casi al mismo nivel que un TDI de 170 CV. El TSI de 170 CV acelera más que el TDI de la misma potencia, y casi tanto como el GTI de 200 CV.
Según Volkswagen, el Golf GT 1.4 TSI de 170 CV necesita utilizar gasolina de octano 98 porque con gasolina de octano 95 el consumo es más alto y las prestaciones más lentas.
El Golf GTI tiene reacciones deportivas muy satisfactorias para quien disfrute de la conducción rápida por zonas lentas. Los Golf TSI son coches estables, pero no tienen ese tacto deportivo. Son apropiados para viajar sintiendo poco el paso de los kilómetros, aunque también tiene buen tacto para disfrutar puntualmente de la conducción en carreteras lentas porque son estables y seguros.