El 107 es un coche satisfactorio como utilitario para ciudad por la ventaja que supone moverse en un coche de tan sólo 3,4 m, por la buena respuesta de su motor y por su consumo, que puede ser particularmente bajo (en condiciones normales gasta poco más de 5,0 l/100 km). Teniendo en cuenta su tamaño, no gira en muy poco espacio y la suspensión es incómoda por dura.
El motor de 54 CV mueve con soltura la carrocería. No faltan prestaciones para moverse bien entre el tráfico, ni para desplazarse por carreteras fáciles. Lo que no hace es adelantar en poco espacio a partir de una velocidad relativamente alta; como su peso es bajo, hasta unos 120 km/h acelera como algunos coches más grandes y algo más potentes.
Aunque el 107 es un coche pequeño y con una distancia corta entre ejes, tiene una buena estabilidad lineal y es particularmente seguro de reacciones porque tiene muy poca tendencia a moverse con brusquedad. Tiene el inconveniente de que no puede tener control de estabilidad, pero por cómo se mueve, hay que cometer un fallo muy grande o que la adherencia sea escasa para que pierda la trayectoria.
El espacio longitudinal en las plazas traseras es corto, pero suficiente para un niño de los que necesitan silla o algo mayor. Para trayectos cortos es suficientemente amplio para personas adultas; la altura es también suficiente, pero existe el inconveniente de que el reposacabezas queda muy lejos. En caso de golpe por detrás, antes da la cabeza en el techo que en el reposacabezas (para cualquiera que mida más de 1,60 m y vaya bien sentado).