El Diablo 6.0, que sucede al Diablo VT, es básicamente el mismo coche, pero con muchas modificaciones.
La carrocería del 6.0 está hecha de fibra de carbono, salvo el techo, que es de acero, y las puertas, de aluminio. Se distingue de la del VT en los paragolpes, que compensan una mayor anchura de vías, y las tomas de aire. Lamborghini ofrece opcionalmente un alerón trasero, que sólo recomienda para uso «altamente deportivo».
El motor es lo que más cambia con relación al VT. Aumenta 285 cm³ de cilindrada; sus medidas son 87 x 84, en lugar de 87 x 80. Ahora da 550 CV a 7.100 rpm, en lugar de 525. El par máximo ha subido desde 605 hasta 620 Nm, siempre a 5.500 rpm. Lamborghini ha modificado profundamente el control electrónico del motor, y lo ha dotado de encendido directo e inyección secuencial. Para cambiarle el ruido y mejorar su respuesta, ha puesto un colector de escape variable; mediante una mariposa cambia el recorrido del gas de escape según el régimen.
El chasis integra las barras antivuelco necesarias en competición. Tanto la dureza de los amortiguadores como la de las barras estabilizadoras se pueden ajustar. El GTR tiene elementos propios de coches de carreras, como los extintores reglamentarios y un cinturón de tipo arnés, con seis puntos de fijación.