Jaguar ha decidido dar un giro en el diseño de sus automóviles. Sus próximas creaciones mantendrán la personalidad de la marca pero tendrán un aspecto más moderno. El C-XF es la primera muestra de este cambio.
El Jaguar C-XF es un prototipo que pretende mostrar cómo será el Jaguar XF, que sustituirá en el mercado a la veterana berlina S-Type en 2008. La carrocería tiene cuatro puertas, aunque el aspecto del coche recuerda bastante al de un cupé deportivo. El interior tiene cuatro plazas.
El motor del C-XF tiene ocho cilindros en uve y 4,2 l de cilindrada. Está sobrealimentado mediante un compresor mecánico que le permite alcanzar 420 CV de potencia máxima. Es un motor muy similar al que tienen algunos Jaguar de serie. Como novedad, el cableado del motor se ha reunido dentro de una manguera de fibra de carbono, realizada por un especialista en materiales compuestos, lo que le da al motor un aspecto más limpio y estéticamente vanguardista.
Dicho motor está dispuesto longitudinalmente en el vano delantero, conectado a una caja de cambios automática de seis velocidades con posibilidad de manejo secuencial. La fuerza se transmite a las ruedas posteriores.
Los asientos del C-XF son todos individuales, similares a los bacquets de competición, y están guarnecidos en piel. El túnel central de la transmisión está revestido en madera teñida. La iluminación ambiental es de color azul.
Diversos mandos —como las manillas de las puertas— permanecen ocultos hasta que el ocupante pasa la mano cerca de ellos, emergiendo automáticamente para ser utilizados. Se trata de una nueva tecnología que la marca inglesa ha bautizado como “JaguarSense”. Otra innovación consiste en una sola pantalla frontal que permite mostrar simultáneamente imágenes o información distinta para el conductor o el acompañante (“Dual View”).
A cada lado del volante, de un solo brazo, están las dos levas del cambio secuencial, de gran tamaño. Al seleccionar la modalidad deportiva del cambio, el cuentarrevoluciones emerge acercándose al conductor, con objeto de mostrarse más visible