El 159 con este motor JTD de cinco cilindros tiene la aceleración normal en otros coches con motor turboalimentado de 200 CV (sean de gasolina o Diesel), que es más que suficiente para mantener un ritmo de viaje rápido por carreteras de sentido único y para adelantar con soltura en las de doble sentido.
No es un coche amplio dadas sus dimensiones exteriores, aunque resulta suficiente para cuatro adultos. El espacio destinado al equipaje tampoco es grande: el maletero, con un volumen de 405 l, es de los de menor tamaño.
La posición al volante ha mejorado respecto a otros Alfa Romeo, como el 147 o el modelo al que reemplaza este 159, el 156. Es mejor porque hay más espacio para las piernas, más anchura y más altura, y sobre todo porque los ajustes del volante (vertical y horizontal) son más amplios.
La suspensión es más blanda de lo normal en turismos de este tamaño y potencia. A mi me ha parecido muy agradable porque filtra con suavidad los baches y no resulta seca en ningún momento. Un BMW 320d o un Lexus IS 220d son más duros, un Toyota Avensis es claramente más blando.
El consumo es bajo para tratarse de un coche de su peso, cilindrada y potencia, pero no gasta poco en términos absolutos. En el recorrido que hago por autovía ha gastado 8,0 l/ 100 km (7,9 según el ordenador) a una velocidad media de 136 km/h. En ciudad, según el tráfico, el consumo puede variar entre poco más de 10 l/100 km hasta casi 16 l/100 km.